LAS LEYES
Párrafo 1
Las leyes espirituales demuestran un juego indefinido, puesto que son promovidas por los servidores de la Energía divina. En esta carrera de la vida, para quien emprende su realización, se abre y se expone a estas leyes. Estas leyes divinas, traducidas del sánscrito «lilas», ayudan por su misión en la comprensión de la realización humana.
Estas leyes o juegos varían en número según las facultades de nuestras búsquedas y nuestros descubrimientos. No podemos comprenderlas como absolutos, puesto que están compuestas por seres de conocimiento para seres humanos en formación. Sin embargo, permanecen justas y luminosas, porque están construidas para la presencia del Maestro de la Fórmula en nosotros. Algunas de ellas existen desde hace lejanos y numerosos milenios, otras nos parecen más recientes. Estas leyes no se erigen en un contexto de moralidad, forman un conjunto en la enseñanza a título de ejemplo.
Párrafo 2
En esta parte titulada las leyes «Lilas», debe observarse un contexto de libertad y de objetividad, puesto que un sabor de rigidez sostiene el texto. Evidentemente, ¿de qué serviría una ley si no quisiera ser firme? Las leyes que estudiaremos pronto quizás no sean totalitarias. Seguramente existen otras que escaparán a nuestra vigilancia.
He aquí ahora las 18 leyes mencionadas
«Ahimsa» - Atracción - Porvenir - Destino - Dualidad - Ser humano - Horda - Imperfecciones -
Acción «Karma y Dharma» - Ebriedad divina «Mada» - Naturaleza - Paralelismo - Perfección - Perversiones - Renacimiento «Samsara» - Fuente - Salvación «Svastika» - Maya
Párrafo 3
Maya
Maya es el cinturón universal en forma de pensamiento que rodea la tierra. Un cinturón de pensamiento humano que conduce a la humanidad a través de períodos de construcción o de destrucción.
El objetivo de este libro es aumentar la conciencia
del cinturón universal en un 2 %.
Este aumento no haría más que
mantener la sustancia divina.
RENACIMIENTO «SAMSARA»
En este ciclo del renacimiento y de la muerte, el ser humano debe tomar una decisión; huella de su evolución o de su inercia. Todos los seres, al venir al mundo, se enfrentarán un día u otro a Dios, ya sea con intensidad profunda, con intensidad media o con rechazo. Para quienes se identifican con la fuente, se otorga una razón de inmortalidad, no necesariamente de forma gratuita, sino por la fuerza de una voluntad controlada. Para quienes se conforman con la intensidad media, el riesgo de la pérdida de su alma los roza. Para quienes rechazan, no hay otro camino que el rechazo de sí mismos y el aniquilamiento de su alma.
Un principio simple y relacionado con la encarnación, el samsara permanece paciente antes del nacimiento. Cuando nacemos, hemos debido pasar por la etapa muy difícil de un espermatozoide que debe encontrar un óvulo, y esto una vez al mes. Hay que comprender aquí que, en general, un solo cromosoma debe alcanzar el objetivo; ese, se convertirá en nosotros. Llamamos a esta disposición el samsara. Un ciclo muy complicado, dado que se impone la población activa o sexuada. Por lo tanto, es prácticamente imposible definir sus límites, puesto que cada ser humano produce cantidades fenomenales de individuos por día.
Párrafo 4
He ahí el samsara, una oportunidad única de venir al mundo. Notemos que la inmortalidad de nuestra alma permite sustraerse del samsara. Suponiendo que hayan comprendido cómo alcanzar la inmortalidad de su alma.
De esta manera, podemos comprender que todos somos eternos.
Muchos vivirán esta eternidad bajo la forma del cromosoma.
Párrafo 5
ACCIÓN «KARMA» y «DHARMA»
La ley de la acción propugna la lógica: quien actúa bien se ve favorecido con un buen resultado y, viceversa, quien actúa mal se cubre de una respuesta negativa. Un potencial que vincula al ser humano con su liberación o con su oscuridad.
El karma, una ley o una filosofía, resulta o se yuxtapone a nuestros pensamientos. El ser humano debe trabajar su karma para el mayor bien de su evolución personal y social.
Párrafo 6
El karma es de importancia capital para el humano, con quien está vinculado. Bien o mal, ya sea para el idealista o para el materialista, el karma se compromete. Luego, enmarcado por el tiempo, acumula las acciones en el «dharma».
Muchos se creerán por encima del resultado de la acción. Pero muchos espacios los esperan. ¿Por qué gozas de perfecta salud y de sano juicio frente a uno de tus hermanos que es poco funcional?
He ahí el resultado del dharma, la respuesta a la acumulación de acción.
Párrafo 7
DUALIDAD
Quien no puede reconocer o no busca descubrir en sí mismo al Creador insulta hasta la más mínima célula de sí mismo. Queda entonces sometido a la ley de la dualidad.
La dualidad, la ley de la contradicción, de las luchas por sobrevivir, admite que los más grandes se coman a los más pequeños.
Ciertamente, muchos se abren camino en la dualidad. Logran acumular bienes materiales enormes, pero en su alma crean una dependencia a esas posesiones. Si no logran acompañar toda esa parafernalia en su alma cuando hayan completado su ciclo, es la pérdida.
Párrafo 8
La dualidad en la materia y la dualidad en las personalidades priman en los conflictos.
La dualidad siendo la base de las diferencias.
Por supuesto, pueden entrar en conflicto sin que haya un cúmulo de materia a su alrededor. Eso forma parte de la personalidad humana. Pero esas dualidades son entonces mínimas y coexisten.
Párrafo 9
SALVACIÓN «SVASTIKA»
Las bases, ya descritas por el jefe de las tropas «Ganesha», tienen tanta antigüedad que hoy no podemos reconocer su sentido preciso. El svastika indica en su base la salvación. Con tu alma salvada, puedes franquear fácilmente las montañas de la dualidad y del egoísmo, puesto que comprendes sus limitaciones. El svastika se divide en cuatro ramas; los tres primeros contactos para el significado de la Trinidad y el último para el uso de los hijos de Shivá.
Párrafo 10
El sauvastika fue empleado por Adolf Hitler durante la tercera guerra mundial o el tercer Reich. El uso del Svastika se prohíbe en las transformaciones e inversiones que conducen inmediatamente a profundidades ciertas de oscuridad o de mal «sauvastika». Esto ocurrió entre los años 1931 y 1945. Noten que muchos, al modificar la forma del svastika, fundan su misión en las profundidades cerebrales.
Retengan solamente que Svastika se traduce por buen augurio y que toda modificación del svastika deja entrever el mal augurio en diferentes grados de intensidad que conviene llamar sauvastika.
Párrafo 11
VEGETARIANISMO «AHIMSA»
La ley de «Ahimsa» describe el respeto por todo lo que vive, y por lo tanto obliga, lógicamente, al vegetarianismo. Una ley muy antigua formulada para nuestro bienestar, nuestra alma y la presencia del Absoluto en nosotros.
Apartarse de esta ley trae enormes complicaciones a nivel de la cadena alimentaria.
A nivel de la conciencia, la afrenta hiere más profundamente. Puesto que lo Divino experimenta dificultad para reconocer sus orígenes en el ser humano que tiene células animales. Será mucho menos perceptible en estado de contemplación.
«Ahimsa» es una ley de elevación y forma parte de nuestra liberación completa.
Párrafo 12
GOCE DIVINO «MADA»
Para alcanzar el goce divino existe un muy buen medio, la contemplación auditiva y la contemplación visual, Shabda y Téjas.
Mada también puede entenderse como beatitud o éxtasis. Es interesante liberarse mediante las embriagueces. Debemos aprender a beber la sustancia correcta, la divina.
Párrafo 13
ATRACCIÓN
La ley de la atracción es una trampa del ego. Quien quiere guiar a los demás debe hacerlo en función de la liberación y no de la atracción. Pero, para lograr esta hazaña, no hay más que un solo medio.
La contemplación auditiva y visual, el excelente medio para alejarnos de las atracciones.
Párrafo 14
HORDA
Sin ser una ley absoluta, la ley de la horda se relaciona directamente con las leyes de la calidad y de la cantidad.
Calidad
Uno, que multiplicaremos por cero, nos dará una respuesta igual a cero, mientras que si multiplicamos uno por uno «Dios», obtendremos la respuesta sana, de uno. La ley de la calidad determina la suma cuyo denominador común es el cinturón universal, Maya, o una conciencia planetaria.
Notemos que la calidad, Maya o cinturón universal, está representada por menos de un uno por ciento en este comienzo del año 2013 y permanece invariable desde hace varias décadas.
Párrafo 15
Cantidad
Por un cálculo, la cantidad no atestigua la relación de fuerza, sino una acumulación de superficies. La cantidad constituye la conciencia exterior del planeta, «maya». En cambio, la cantidad se calca del denominador común. La calidad siendo el dominador.
Es agradable notar que la extensión de la preservación de los océanos del planeta es de menos del 1 %, alrededor del 0.6 %, lo cual coincide con la tasa de la conciencia universal.
Párrafo 16
PARALELISMO
El bien y el mal, el conocimiento y la ignorancia, lo positivo y lo negativo siguen esta ley. Creer que son opuestos rompe su contacto con un salto de caracteres. Sin la ignorancia, el conocimiento pierde sus plumas, y así sucede con el bien y el mal, como lo constatamos a escala del infinito. El punto donde la cima del paralelismo se encuentra indica la conformidad en la ley del paralelismo, como los rieles de la vía férrea.
No existe entonces oposición, sino más bien paralelos.
En la forma material, los opuestos se atraen, veamos el ejemplo de los imanes. En el mundo espiritual, las oposiciones se repelen, por eso permanecen paralelas.
Párrafo 17
IMPERFECCIONES
La ley de las imperfecciones forma parte, en suma, de la ley del paralelismo. Puesto que notaremos que el término medio no existe. Nos perfeccionamos o nos limitamos. Podemos contradecir este escrito, pero la ley se enuncia así. Cuando fijas el mal en ti, entonces se pone en marcha una reciprocidad en el campo de la imperfección.
La imperfección es una falta de inconsciencia o una falta de voluntad en la búsqueda.
Párrafo 18
PERVERSIONES
La ley de las perversiones resuena de la misma manera que la ley de las imperfecciones.
Es el resultado más profundo de la inconsciencia.
Párrafo 19
PERFECCIÓN
La ley de la perfección, la ley de los placeres divinos donde los seres humanos encuentran y alcanzan sus destinos.
Párrafo 20
PORVENIR
La ley del porvenir se vincula con la ley del karma «acción». Porque lógicamente no hay ningún porvenir si no hay acción. Se diferencia de la ley del destino por la forma humana.
El ser humano determina su porvenir por sus acciones, o sus pensamientos.
Párrafo 21
DESTINO
El destino de los seres humanos se fusiona con Dios, puesto que Él nos ha elegido como su residencia. El Señor debe atribuir mucha importancia a nuestro destino, pues faltó a su inmutabilidad para dejarnos huellas de su voluntad, creando universos.
La relación sutil emitida por lo divino guía nuestros pasos en los momentos de gran decisión.
Párrafo 22
NATURALEZA
Existen tres naturalezas: la naturaleza espiritual, la naturaleza individual y la naturaleza física. Estas tres naturalezas se diferencian, aunque cohabitan en el cuerpo.
Naturaleza espiritual
Somos de naturaleza espiritual el día en que nuestro saber conquista la interrelación.
Esta interrelación se desvanece ante nuestra realización desencadenada en una iniciación. Dicho de otro modo, cuando contemplamos al unísono con «Shabda» y «Téjas».
Párrafo 23
Naturaleza individual
La naturaleza individual atañe al ser humano en general. Se realiza para desembocar en su naturaleza espiritual, donde conduce únicamente su cerebro, y se ve sujeto a su naturaleza física.
Naturaleza física
En esta etapa, el ser humano no puede reconocer su identidad espiritual. Controla los placeres efímeros.
Párrafo 24
MAYA
Maya es el cinturón universal que rodea la tierra. Un cinturón de pensamiento humano que conduce a la humanidad a través de períodos de construcción o de destrucción.
El objetivo de este libro es aumentar la conciencia del cinturón universal en un 2 %.
Lo cual no haría más que mantener la sustancia divina.
Incluido en este capítulo
Las leyes espirituales («lilas» en sánscrito) que acompañan la realización humana — perversiones, renacimiento («samsara»), la fuente, la salvación («svastika») y la ilusión («maya») — como referencias para quien emprende su camino interior.
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24 párrafos
1,938 palabras
CÓDIGO: ACAV